Ante la gravedad de la escalada de contagios y las dificultades para que los jóvenes puedan asistir, suspendemos las concentraciones del jueves 17

Hoy miércoles 16 de septiembre hemos dado el pistoletazo de salida a la huelga general de tres días convocada por el Sindicato de Estudiantes en defensa de nuestro derecho a una educación pública, de calidad y presencial, y por unas aulas seguras ante un inicio de curso totalmente caótico.

La huelga ha arrancado con un importante seguimiento en las Comunidades Autónomas donde ya se han iniciado las clases: decenas de miles de estudiantes se están sumando al paro y han organizado cientos de acciones de protesta, denunciando la improvisación, y la falta de recursos económicos y docentes con los que el Ministerio de Educación y las CCAA han decidido abrir el curso escolar.

Los hechos que se conocen minuto a minuto dan la razón a los planteamientos que hemos expuesto estas semanas atrás y que han motivado la convocatoria de esta huelga. Habiendo superado la barrera de los 600.000 contagios y las 40.000 víctimas mortales desde que comenzó la pandemia, con las más de 400 incidencias por Covid-19 registradas en centros de estudio a pocos días de iniciarse las clases, ante las denuncias de sindicatos de profesores, de pedagogos y pediatras sobre la situación de vulnerabilidad de las aulas… las administraciones educativas siguen mirando hacia otro lado, mintiendo descaradamente a la población y negándose a tomar las medidas necesarias para evitar otro curso de pesadilla.

Es inaceptable que el Ministerio que dirige Isabel Celaá siga jactándose de su propia pasividad, y tolerando la situación de acoso y derribo por la que atraviesa la educación pública en un contexto de máxima emergencia sanitaria. Es increíble que siga pasando la pelota a las Consejerías Educativas, muchas de ellas gobernadas por el PP, y no adopte medidas inmediatas para garantizar un curso que cumpla los requisitos de calidad y seguridad que la comunidad educativa ha exigido.

La bajada de las ratios a 15 alumnos por aula, la contratación de 165.000 profesores para todos los tramos educativos —garantizando así una presencialidad segura—, de miles de trabajadores sanitarios, de la limpieza, de comedores… es absolutamente irrenunciable y necesaria. No puede ser que el Ibex 35 y la gran banca reciban del Gobierno PSOE-UP más de 100.000 millones de euros, y que la educación pública afronte esta situación soportando el pesado lastre de recortes y falta de recursos que le impusieron los anteriores gobiernos de la derecha.

Basta de palabras. Se tiene que notar, y mucho, que este Gobierno es diferente. Y lo tienen que demostrar ya, rompiendo con la lógica impuesta por el PP, acabando con la situación de abandono de la enseñanza pública, cortando de cuajo el chorro de miles de millones de euros que se entrega a la patronal de la concertada-privada.

¿Cómo es posible que un Ejecutivo que se reclama de izquierdas y progresista hable más con la oligarquía financiera que con los profesores? ¿Se reúna más con los banqueros que con los profesionales de la sanidad pública? ¿Escuche atentamente a Ana Patricia Botín y no a los estudiantes?

Decimos alto y claro a Pablo Iglesias y a los ministros de UP: dad un puñetazo en la mesa del Consejo de Ministros, no aceptéis esta situación, atender las peticiones justas de la comunidad educativa, de los profesores y los estudiantes. Tenéis una obligación política y moral con las familias trabajadoras y la juventud. Cumplid con ella. No podéis seguir haciendo declaraciones que avalan este lamentable estado de cosas. Tenéis que rectificar y poner en marcha este plan de rescate a la enseñanza pública. No podéis dejar que la derecha se salga con la suya, que los poderosos se llenen los bolsillos mientras la juventud y las familias trabajadoras padecemos la catástrofe que ellos y su sistema han creado.

No podemos esperar más. Y no podemos hacerlo porque los datos de progreso de los contagios y de la pandemia amenazan nuestro derecho al estudio. El Estado español vuelve a ser el país de Europa con más contagiados, en Catalunya en un solo día de clase más de 275 profesores y 330 estudiantes están confinados por la Covid-19 y hoy conocíamos que la Comunidad de Madrid gobernada por Isabel Díaz Ayuso ha ocultado los más de 20.000 contagios de la última semana. ¡Es intolerable! Y como respuesta a esta situación, a los recortes en sanidad pública, a la situación de colapso de las UCI en Madrid, al agotamiento del personal y la falta de contrataciones… el Gobierno del PP y Cs plantea ahora que confinará a los barrios más humildes de la ciudad, como Carabanchel, Usera o Villaverde ¡No lo podemos aceptar! Ayuso dimisión, ¡tiene que irse ya!

Las próximas semanas no van a mejorar la situación. Todo lo contrario. Desde el Sindicato de Estudiantes llamamos a participar masivamente en estos tres días de huelga para protestar enérgicamente contra este caos que no es inevitable, que puede ser combatido con medidas drásticas que el Gobierno tiene la obligación de tomar. También somos muy conscientes de las enormes dificultades que pesan sobre los estudiantes para moverse y participar en las concentraciones ante el miedo comprensible al contagio, cuando los rebrotes se descontrolan, y se suceden las noticias de confinamientos por zonas y barrios. Por este motivo hemos decidido suspender las concentraciones que teníamos convocadas para mañana jueves 17 de septiembre, manteniendo la huelga y todo tipo de protestas en los centros de estudio como caceroladas o plantes en los patios que se puedan organizar en condiciones de seguridad y distancia. También animamos a participar en las concentraciones unitarias convocadas en la comunidad andaluza para el viernes 18 junto a nuestros profesores, padres y madres.

La lucha acaba de iniciarse, será larga y dura. Pero no vamos a desistir. Sabemos que los derechos se conquistan con la movilización masiva, con determinación y valentía. Y los hechos nos están dando la razón.


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